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El uso de Aguas Termales como Terapia Alternativa

agosto 26, 2014
Aguas termales como terapia alternativa

Las aguas termales son maravillosas, es un placer disfrutar de ellas. El agua que nace de las profundidades de la tierra es pura y no está contaminada, no tiene bacterias, ahí se calienta hasta adquirir temperaturas muy altas, que la hacen subir por grietas  hasta la superficie, en su ascenso, el agua almacena minerales que la convierten en un líquido de propiedades únicas.Aguas termales como terapia alternativa

Tipos de Aguas termales y sus beneficios

Hay dos tipos de aguas termales según el tipo de terreno del que brotan,

  • las magmáticas , nacen de filones metálicos o eruptivos
  • las telúricas, pueden aparecer en cualquier lugar

La temperatura de las aguas magmáticas es más elevada que la de la telúrica. Las primeras superan los 50º C, mientras que las de origen telúrico raramente lo hacen. Como las aguas telúricas son más filtradas, estas tienen menos minerales que las magmáticas.

Los elementos más comunes que hay en las aguas magmáticas son arsénico, boro, bromo, cobre, fósforo y nitrógeno y las aguas telúricas tienen más bicarbonatos, cloruros, sales de cal entre otros.

Una característica importante de las aguas termales es que están ionizadas. Hay dos tipos de iones, los positivos y los negativos. Los primeros, son irritantes, mientras que los iones negativos relajan el cuerpo. Las aguas termales están cargadas con iones negativos.

Los beneficios de las aguas termales no sólo provienen de la propia agua, sino que el cuerpo se  beneficia por los efectos químicos, físicos y biológicos, que alivian y curan varias enfermedades crónicas:

  • del aparato digestivo
  • metabólicas
  • cardiovasculares
  • desarreglos en el crecimiento
  • de las vías respiratorias
  • neuralgias, etc.

Nuestro cuerpo en el agua, pesa 10 veces menos, esto hace que su manipulación y los ejercicios sean más fáciles de realizar y con mucho menor esfuerzo.

Los baños en aguas termales por efecto del agua caliente, aumentan la temperatura del cuerpo,  ayudando a disolver y eliminar las toxinas del cuerpo, estimulan las defensas, facilitan la regeneración celular  y la depuración de la piel, actuando también como analgésico y relajantes musculares, mata gérmenes y aumenta la presión hidrostática del cuerpo, mejorando la circulación sanguínea y la oxigenación.

Nuestro cuerpo es un regulador que trabaja para mantener la temperatura adecuada.

Tratamientos con Aguas termales

Cuando tomamos un baño termal los minerales son absorbidos en pequeñas cantidades por la piel, penetrando y estimulando la hipófisis, que coordina el funcionamiento de las glándulas endocrinas, que activan el funcionamiento de las glándulas tiroideas y suprarrenales.

Pata obtener mejores resultados podemos combinar baños con agua caliente, con baños de agua fría termal. Así conseguiremos que las venas se tonifiquen, con la vasodilatación y la vasoconstricción seguida, mejorando considerablemente algunos problemas de circulación.

Con una mayor oxigenación, los tejidos corporales aumentan su nutrición, al igual que  el metabolismo, estimulando los jugos digestivos y del hígado, mejorando la digestión.

Si las aguas son ricas en sulfato de sodio o de magnesio se utilizan como purgantes, si lo son con cloro bicarbonatadas sirven como digestivas y se toman en las comidas.

Según la enfermedad que queramos tratar o prevenir, usaremos el agua de forma local o general, fría o caliente, cambiando temperaturas, en baños, compresas, envolturas, o masajes.

Facilitan la eliminación de ciertas grasas. La piel relajada después de eliminar las grasas recupera su consistencia sumergida en el agua.

Algunas enfermedades de la piel mejoran considerablemente, especialmente si contienen azufre, como la psoriasis, la dermatitis y las enfermedades por hongos, también pueden curar heridas y otras lesiones cutáneas, obteniendo buenos resultados con el eccema. Por sus propiedades antiinflamatorias y balsámicas, la piel en esta enfermedad se vuelve más elástica y consigue aliviar el picor.

Una cura con aguas termales puede ser una buena alternativa a algunos tratamientos médicos e incluso psicológicos que no obtienen buenos resultados. Consiguen reducir los altos niveles de  ansiedad, producen relajación muscular y pueden reducir el dolor y a recuperar el sueño.

Sin duda alguna, las aguas termales son buenas para tratar enfermedades crónicas. Por eso, si tenéis  posibilidad de probarlas, hacedlo.

Las aguas termales no son milagrosas, pero sus efectos se ven reforzados si los acompañamos  de tratamientos de fisioterapia y médicos y con unos hábitos sanos de vida.

No obstante, a pesar de los beneficios de las aguas termales hemos de tener algunas precauciones  pequeñas pero importantes:

No necesariamente el agua más caliente, es más efectiva y produce mejores resultados. Aconsejan que no superen los 40º C, usarlas con mucho cuidado y por tiempo limitado, seguir siempre las instrucciones del personal que está al cuidado del recinto termal.

Es aconsejable un examen médico, cuando hay alguna enfermedad específica, debe ser mandada por un médico.

Mientras estemos en las Termas, controlemos la presión arterial.

Si está embarazada consulta a tu médico antes de tomar baños termales.

En algunos casos no y Cáncer entre otros.

Para finalizar, el efecto vigorizante que experimenta nuestro cuerpo después de una sesión, ha de ser agradable y nunca seguidas de sensaciones desagradables como escalofríos, palpitaciones o mareos. Esto indicaría que ha habido una mala adaptación vascular en aquel momento, debiendo interrumpir el tratamiento.

JOSEP MASDEU BRUFAL

Naturópata

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