Sexo y Reflexología Sexual, buenos para la Salud

Desde el instante en que comenzamos a experimentar el incremento de nuestros impulsos sexuales, hay muchas maneas para vivir y disfrutar de una sexualidad plena, enriquecedora y placentera.

Sexo para una buena salud

Una adecuada alimentación, actividad física y un control del estrés serán siempre la receta para vivir más y mejor. Pero la medicina agrega ahora una nueva actividad  a esta lista: “el sexo”.

Hay estudios que demuestran que la actividad sexual actúa en todo el organismo como un maravilloso impulsor para el corazón, para la memoria, para fortalecer el sistema inmunológico, para perder peso y hasta para combatir la celulitis. En fin, el sexo es bueno para la salud. Está comprobado. El sexo es la mejor pastilla para alejar los dolores.

No hace falta extenderme demasiado para explicar los beneficios que tiene el sexo sobre el estado emocional, así, cuanto más feliz se es en la cama, más feliz se es en la vida.

Como el sexo modifica la química del organismo, el deseo aumenta la liberación de hormonas sexuales (Estrógenos en la mujer y Testosterona en el hombre) y la adrenalina.  La circulación sanguínea aumenta, la región genital se llena de sangre y se dilata y, al mismo tiempo que la excitación crece,  la endorfina entra en juego. Ella es responsable de la sensación de placer y satisfacción, cuyo máximo exponente es el orgasmo.

El acto sexual causa una  revolución dentro del organismo y esta corriente  de hormonas afecta la actividad de todo el cuerpo, siempre de forma positiva.

Uno de los primeros favorecidos es el sistema inmunológico.  A partir de la descarga  hormonal, aumenta la producción de células que luchan contra enemigos como virus y bacterias.

Subrayar una expresión poco conocida para muchos, es el de “salud sexual”. Este término fue formulado por la Organización Mundial de la Salud que reconoce en la relación sexual un factor de bienestar y salud.

Una pareja que logra una vida sexual placentera funciona  también en situaciones adversas del día a día. Pero no por ello hay que pensar que la relación sexual por sí sola  lo resuelve todo.

La relación afectuosa, la seducción constante, la compañía, la honestidad y la confianza son ingredientes esenciales para que la actividad sexual sea beneficiosa y mejore la salud general de las personas.

Las caricias, los masajes sensuales, los besos, el coito, el sexo oral, la masturbación, son prácticas que pueden darse o no en una relación sexual pero ni el orden, ni número de estas tienen por qué estar preestablecidos.

Es por ello que dependerá de nosotros el tomar la medicina correcta. Hemos de tener presente que es tan importante el sexo en la persona (para su propio desarrollo), como el uso de los cinco sentidos.

Tanto el hombre como la mujer tenemos fantasías sexuales que, con una buena relación, ayudaran a que esta sea más excitante. Las fantasías surgen porque si y el medio en que se desenvuelve la persona influye notoriamente.

Una relación sexual puede constar de unas caricias y otros preludios, sin que se produzca penetración, y no por ello ese encuentro debe considerarse “incompleto”.

Puede pasar que podamos tener una falsa idea de lo que nuestra pareja quiere en la cama y por ello el sexo se convierte en una rutina monótona y aburrida, sin lograr que la pareja goce como quisiéramos.

Por eso es hora de plantearnos averiguar cuáles son las complacencias del otro, trabajar en ello y dejar de lado  tabúes que retrasan nuestra evolución y buena relación.

El Sexo en la pareja

Seguramente si le preguntamos a la pareja sobre sus gustos en la cama, sus respuestas pueden sorprendernos. Con seguridad, lo primero que nos comentaran es una serie de errores que cometemos, los cuales pueden ir desde la carencia de besos, caricias, halagos, etc. hasta el hecho de ser “ofensivos” o fingir.

Bueno, lo principal es no prejuzgar, uno no sabe lo que piensa el otro, por mucho que lo conozcamos. Quienes ya superaron esta etapa podrán dar fe consolidando la relación amorosa.

Está claro que en materia de sexo nada está escrito, uno puede tener una pauta establecida pero la historia la escribe cada uno.

Cuando se entra en el juego de la atracción nos abocamos de pleno hacia la conquista. Nos “engalanamos” sensualmente para agradar y seducir agradablemente  a la pareja.  Entonces, porque no dejar que nuestros ojos hagan su papel. A ellas les gusta que las “coman” con la mirada.

El beso en la relación no puede faltar, besarse desde los sensuales pies hasta la no menos seductora nuca despierta emociones que provienen de otro lugar que no es la zona pelviana y que prepara los cuerpos para el acto sexual.

Las caricias posibilitan que el tacto,  igual que el perfume de su fragancia y el gusto de sus labios, haga que la pareja deje salir el instinto animal que hay en cada uno y van entrando en “lo íntimo”.

Es muy importante aprender a acariciarse y a dejarse acariciar. No se debe aglutinar únicamente en las zonas erógenas comunes, ya que su piel está compuesta de una infinidad de puntos sensibles que se deben descubrir y estimular día tras día.

Las palabras, los gemidos y los ruidos agradables llevan a la pareja a consumar la relación, que al liberar el instinto hacen olvidar el sentido de los sentidos, transportándose  a “la gloria del placer”.

Claro, sin olvidarse que si bien existió un antes y el durante fue placentero, el después nos permite ir tomando conciencia de la realidad y almacenando en el recuerdo mental el goce de ese momento.

A veces no es fácil excitar a nuestra pareja para  llevar más allá lo que deseamos hacer en la cama y sentirnos libres sexualmente. Tener un buen desarrollo sexual hace sentir a la persona más plena, más madura y lo más importante: un pliegue en la comisura de los labios que denota felicidad.

Es responsabilidad de los dos que podamos encontrar esa relación: comuniquémonos con ella y descubriremos que está mucho más dispuesta de lo que creemos.

Es cuestión de tacto y habilidad, practiquemos. Cuanta más sensibilidad tengamos en un punto, mayor tentativa de sutileza tendremos que hacer.

Pero cuidado, cada cuerpo es diferente.

Las hormonas liberadas durante el acto sexual también tienen cualidades, como combatir el estrés, ya que relaja todo lo que está contraído. Este relajamiento muscular ayuda, incluso, a reducir el dolor de cabeza, porque este es causado por la constricción de los vasos sanguíneos del cerebro.

Recordemos que cuando lo reprimido está cautivo, en algún momento  querrá salir.

Desarrollarse sexualmente y crecer es importante y, si es en compañía, mucho mejor.

Las mujeres y el Sexo

Muchas mujeres dicen no haber experimentado un orgasmo nunca, a pesar de haberlo buscado insistentemente. Pero quizás cabría preguntarse qué la hace estar tan segura de que nunca ha tenido un orgasmo.

Según algunos sexólogos consultados, a sus consultorios acuden mujeres que dicen,  que nunca han tenido un orgasmo, aunque luego puntualizan haber experimentado sensaciones parecidas a las de un orgasmo. A diferencia de lo que se dice popularmente, los orgasmos no siempre nos “llevan al más allá”. Pero es cierto que muchas mujeres nunca han logrado sentir el estremecimiento de un orgasmo.

Llegar al orgasmo no es una ciencia ni un privilegio de solo unas cuantas; sobre todo cuando se ponen en práctica ciertas acciones que pueden animar a su cuerpo para el momento en que se esté llegando al clímax sexual.

Sería bueno probar con la masturbación, ya que muchas mujeres encuentran más fácil tener un orgasmo teniendo sexo con sí mismas, que manteniendo sexo con otra persona.

Por supuesto, la mayoría de las mujeres buscan también alcanzar el orgasmo en una relación de pareja. Pero a veces hay mujeres que tienen dificultades para llegar al orgasmo con su pareja porque no están seguras de cómo comunicarle lo que más le gusta, o bien lo que les molesta.

La comunicación sincera y sin pudor es la mejor manera de hacerlo.

Puede pasar que la impaciencia por tener un orgasmo sea tan grande que tanto mujeres como hombres lleguen a fingirlo, sólo por el hecho de hacer que la otra persona se sienta bien.

Cuesta decir estas realidades a la pareja, pues cuando ella se entera puede creer que  no nos quiere sexualmente ya que si, la pareja les excita, el orgasmo ha de producirse. Si no ocultamos el problema, es más fácil trabajar juntos para solucionar el problema.

Hay mujeres que tienen dificultades para tener un orgasmo, ya que ellas se sienten incómodas en el lugar de destinatarias. Aprender a relajarse y gozar del momento, puede ser clave para sortear estas defensas.

Tener un orgasmo es, en parte, una respuesta física a un estímulo. Pero es importante no desesperarse por tratar de alcanzar el orgasmo.

Habrá momentos en que poner en práctica estas sugerencias nos pueden relajar para después esperar sin preocupación o desesperación, ya que el orgasmo puede llegar justamente en el momento menos esperado.

Reflexología sexual

La reflexología se basa en la premisa que nuestros órganos tienen puntos reflejos en otras partes del cuerpo. Los órganos de una zona particular pueden ser estimulados trabajando el punto reflejo correspondiente.

Además de los reflejos, los taoístas incluyen los reflejos de los órganos sexuales femeninos y masculinos. Estas prácticas pueden ayudar a parejas e individuos a practicar el acto sexual como un acto sanador.

Los puntos reflejos más poderosos del cuerpo son los órganos sexuales. La totalidad del cuerpo abastece de energía a los órganos sexuales y todo el cuerpo es estimulado cuando se estimulan estos órganos.

La reflexología sexual puede ayudar a determinar el grado de compatibilidad entre los miembros de la pareja en función de las características físicas de ambos.

Cuando está mal dirigido, el impulso sexual puede ser tan fuerte que las personas arriesgan todo lo que tienen, incluso su reputación y libertad para expresarlo. Cuando esta fuerza es dirigida de manera positiva puede ser usada como una intensa fuerza creativa en cualquier actividad que se realice o bien para desarrollar una personalidad fuerte e irresistible.

El ser humano es el único animal que tiene la capacidad de dirigir su energía sexual donde desee por medio de la imaginación.

La mente responde fácilmente al amor, a las amistades profundas, etc. pero también responde al miedo, a los celos, al alcohol y otros. Pero el estímulo más intenso es el deseo de expresar la energía sexual.

La reflexología sexual consiste en descubrir el equilibrio y la armonía dentro de nosotros y en nuestras relaciones.

Hemos de ser conscientes que los Taoístas pertenecieron a una sociedad muy diferente a la actual: el dominio masculino era abrumador, por lo que algunas de sus ideas seguían las doctrinas escritas por hombres, pero no podemos obviar lo misteriosa que es la naturaleza femenina a los ojos de los hombres.

Es importante entender y respetar la diferencia entre las energías sexuales masculina y femenina y entender que es natural ser diferentes, ya que si no algunas fricciones entre la pareja se producen porque esperamos que el otro sea como nosotros.

En el aspecto sexual, los hombre son como el fuego que se calienta y explota rápidamente y la mujer es como el agua, que tarda más en calentarse pero permanece caliente durante más tiempo.

En el aspecto emocional, ocurre al revés, la mujer es como el fuego, le resulta más fácil expresar sus emociones, excitarse, llorar y sentir, mientras que al hombre le cuesta más estar en contacto con el corazón, los sentimientos y emociones.

Así es como el hombre y la mujer se equilibran; ella abraza y calienta el centro emocional del hombre y él ayuda a llevar el fuego al centro sexual de la mujer.

Ya de pequeños, cuando orinamos, el niño tiene el órgano a la vista y puede inspeccionarlo mientras orina, su punto de vista en la vida es externo; pero cuando la niña orina, trata de buscar de dónde le viene, tiene que mirar dentro de sí porque no ve nada, tiene curiosidad por lo que tiene en su interior.

El hombre no suele tocarse la zona del pecho, es decir no entra en contacto con sus sentimientos y emociones.

El hombre puede tener una erección o encender el fuego con facilidad. Ella necesita más juegos preliminares, necesita ser acariciada, necesita un tiempo para ser calentada.

La clave de la interacción entre la pareja es la comunicación y esto significa conectar con la energía del corazón. Tenemos que explicar lo que sentimos, quiénes somos y dónde queremos ir.

Del proceso de calentamiento mutuo surge una excitación genital y una esencia sexual que, bien dirigida hacia el cerebro, nos lleva a un orgasmo cerebral, y como el cerebro está conectado con todo el cuerpo, este orgasmo se expande por tono el organismo en lugar de quedar concentrado solo en la zona genital.

Los ejercicios sexuales orientales son mucho más sofisticados que los occidentales.

La filosofía de la energía está impregnada del pensamiento y la vida oriental. Da movimiento y alimenta tanto nuestro interior como nuestro entorno y se expande por el cosmos.

Cuando se estimulan las glándulas sexuales aumenta la secreción hormonal de las glándulas endocrinas, hay pruebas de la vinculación entre una actividad sexual armoniosa y el retraso del proceso de envejecimiento.

El sexo es una energía que recorre el cuerpo alimentando las emociones y pensamientos, creando el impulso del deseo. Si esta energía no es entendida y usada correctamente, puede ser causa de insatisfacción, destrucción y infelicidad en nuestras vidas.

La reflexología es la práctica de masajes y presiones en determinados puntos. En la reflexología sexual, para estimular todos los órganos internos reflejos en el pene, éste debe estimularse en toda su longitud. En el canal vaginal sucede una situación similar; para que reciba una estimulación interna completa, el pene del hombre debe llegar al final del canal vaginal.

Hay una serie de prácticas sexuales que no voy a detallar en este artículo, destinados tanto a la curación del hombre como de la mujer. Las diferentes posturas hacen que se presionen y se llegue a los puntos reflejos internos correspondientes de los diferentes órganos afectados. Practicados regularmente o en períodos determinados, alivian y curan tales  trastornos.

La eyaculación en el hombre hace que una vez producida la expulsión del semen pierda completamente el interés por su compañera, que desearía seguir haciendo el amor.

Mediante la práctica de unos ejercicios tanto físicos como mentales, evitar la eyaculación alarga la consecución del acto sexual y un mayor disfrute en el hombre que indudablemente repercute en la pareja.

Quedo a vuestra disposición para cualquier aclaración o comentario que queráis hacer.

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5 Comentarios
  1. abril 26, 2012
  2. marzo 8, 2013
  3. marzo 8, 2013
  4. mayo 18, 2013
  5. mayo 18, 2013

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