Fibromialgia: Dolor que se Puede Curar

La fibromialgia es un proceso reumático crónico que se caracteriza por dolor músculo-esquelético generalizado y fatiga. Quien la padece no presenta ningún cambio en los tejidos ni en las células, lo que hace difícil definirla como enfermedad.

El diagnóstico temprano es primordial para su tratamiento y para una correcta atención al enfermo. A pesar de ello, los especialistas señalan que algunas enfermedades, principalmente de tipo reumático, pueden diagnosticarse erróneamente.

Vivir con dolor crónico es algo difícil de llevar, pero hay  expectativas para las personas que lo sufren y es que puede ser diagnosticado como una fibromialgia.

Fibromialgia

Si se estimulan los receptores del dolor, quedan activados crónicamente y, posteriormente, se desarrolla la fibromialgia. El dolor es una de las maneras que el cuerpo utiliza para expresar un desequilibrio. Cuando algo  duele es porque hay un perturbación en el funcionamiento del cuerpo, el equilibrio que marca el estado de salud, por algún motivo se ha disipado.

La diagnosis se realiza después de conocer el historial y la sintomatología del paciente.

Casi el 85% por ciento de las personas que sufren fibromialgia crónica y que se manifiesta a partir de los 45 años, son mujeres.

Las personas con fibromialgia tienen dolor crónico que pueden sentir en todo el cuerpo. Lla causa más común de la fibromialgia y de la fatiga crónica es una irritación del sistema nervioso que viene de tiempo atrás.

El dolor muscular es la señal más general de la fibromialgia; ocurre en todo el cuerpo, aunque puede comenzar en una zona determinada.

Hablar sobre la Fibromialgia

Cada persona sufre su dolor y solo ella sabe lo que pasa en su interior; por eso, es importante hablarlo. Cuente su historia y haga preguntas y busque el apoyo de alguna asociación en su ciudad donde pueda encontrar asesoramiento e información por parte de gente que están unidas por una causa común.

El enfermo debe conocer la enfermedad, saber qué esperar de ella en el futuro, qué tratamientos existen y qué conocimientos hay sobre ella. Conviene saber que se trata de un problema que no produce incapacidad total ni invalidez.

Cuando se acuda a la consulta de un profesional de la salud, este tiene que escuchar con atención sus inquietudes y vivencias. Por su parte,  vaya a la consulta con las preguntas preparadas sobre todo aquello que le va surgiendo en el día a día.

Conviene hablar y considerar los siguientes puntos:

  • A veces es difícil encontrar las palabras adecuadas para describir qué le duele. Indique dónde le duele y cómo siente el dolor.
  •  Cómo le afecta a diario: comente cómo se siente, si se cansa, todo aquello que el dolor le impide hacer.
  • Piense si el dolor afecta su sueño, cuántas horas duerme,  qué calidad de sueño tiene.
  • Considere si tiene un apetito normal.
  • Establezca si es y se siente activo
  • Piense cuál es su rutina diaria
  • Háblele acerca de lo que puede o no puede hacer.

Amigos y familiares son vitales para las personas con fibromialgia: son su apoyo más cercano, por ello es importante que aprendan y se involucren con ellos. No hay dos personas que sientan la fibromialgia de la misma manera.  No hay dos personas necesiten el mismo tipo de ayuda. Pero sí hay consejos que pueden ayudarles a entender y ayudarles a ser queridos.

Qué hacer para ayudar a la gente con Fibromialgia

Las personas con fibromialgia pueden tener dificultades para hacer entender cómo sienten su dolor: a algunos les duele todo el cuerpo; para otros, su dolor es parecido al de la gripe, pero nunca desaparece; otros, un día se sienten bien y al siguiente, mal.

Ayudemos a los que queremos a afrontar su dolor en esas situaciones difíciles, pero no renunciemos o ignoremos nuestras propias necesidades. Dediquemos tiempo para hacer las actividades que nos gusta y compartamos  las frustraciones con la persona amada ya que ambos estamos juntos en esto. Cuanto mejor nos sintamos, mejor ayudaremos a los que queremos.

La fibromialgia puede cambiar la vida de una familia entera. Casi la mitad de las personas afectadas de fibromialgia acude a los tratamientos alternativos para pretender mejorar los síntomas de su enfermedad, cosa que un tercio de estas personas consiguen.

El masaje es uno de los tratamientos más conocidos y es uno de los más elegidos junto con la acupuntura, la fitoterapia y los tratamientos quiroprácticos para el tratamiento de algunos casos de fibromialgia.

Un suave masaje estimula la relajación, el flujo de sangre y el drenaje de la linfa, lo cual es bueno para los músculos que se encuentran rígidos mucho tiempo. La sangre no puede fluir fácilmente a través de los  capilares del músculo que se encuentra tenso para proporcionarle nutrientes y oxígeno y para eliminar los residuos producidos durante la respiración aeróbica y anaeróbica. Estos residuos se acumulan en los tejidos circundantes, causando inflamación y sensibilizando los receptores de dolor del músculo.

La suave acción del masaje ayuda a que los músculos se relajen y estimula el flujo sanguíneo, el cual le proporciona a los músculos nutrientes y oxígeno y estimula a su vez el drenaje de residuos estancados en el sistema linfático para que sean eliminados.

Los músculos de las personas con fibromialgia volverán a quedarse tensos, pero con tratamientos de masaje regular podrán mantenerse relajados por más tiempo. El masaje también puede ayudar a reducir la ansiedad, ya que  es relajante, y permite que el cerebro repose mientras recibe sensaciones placenteras del cuerpo, en contraste con las desagradables sensaciones del dolor.

El masaje no es aconsejable para quienes sufren de flebitis, venas varicosas o trombosis. Además, las mujeres embarazadas deberán revisar la inocuidad de los aceites usados.

Siempre conviene consultar las dudas con un profesional de la salud.

Acupuntura y Fibromialgia

Tiene sentido que la acupuntura pueda ser usada en el tratamiento de la fibromialgia, ya que se cree que esta enfermedad involucra un desarreglo general del sistema nervioso central. La fibromialgia podría ser un ejemplo típico de un “Qi” (energía) en desequilibrio.

La acupuntura ayuda en el control del dolor agudo y funciona en ciertas situaciones de dolor crónico.

La acupuntura también es una buena alternativa para personas que tienen efectos secundarios intolerables a medicamentos contra el dolor, o para pacientes que tienen síntomas duraderos que no responden a otros tratamientos.

La acupuntura no le causará ningún daño y podría ser una ayuda potencial. Pero conviene estar alerta de cualquier engaño, sobre todo con enfermedades tan complicadas y poco conocidas como la Fibromialgia. Manténgase informado en referencia con investigaciones y tratamientos nuevos y siempre busque la mejor forma de beneficiar su salud y su bolsillo.

El manejo de las emociones y la Fibromialgia

Quien desarrolla fibromialgia, percibe síntomas que pueden causar  cambios en su vida. La imposibilidad de participar en las actividades que hasta hace poco disfrutaba puede causar frustración,  preocupación o depresión. Su incapacidad para satisfacer  las necesidades de los hijos, la pareja, el trabajo o su entorno puede aumentar la sensación de incapacidad e ineptitud.

Muchas personas con enfermedades como artritis reumatoide, enfermedades cardíacas, cáncer, diabetes u otras enfermedades crónicas reaccionan de forma parecida. Desafortunadamente, como los afectados por fibromialgia no tienen unos síntomas claros física o científicamente, muchos han tenido que escuchar por parte de allegados, familiares o incluso médicos que no les pasa nada y que sus síntomas están en su cabeza.

Los investigadores creen que algunas de las reacciones emocionales se deben a la forma en la que la fibromialgia afecta a los neurotransmisores y otros sistemas que regulan nuestro cuerpo.

La farmacología tradicional suele reservarse para momentos de crisis agudas de dolor o ansiedad. Cuando estas remitan, hay que retirarlos y utilizar tratamientos menos agresivos y sin efectos secundarios, porque se trata de enfermos que van a necesitar tratamiento a lo largo de su vida.

Se ha demostrado que el estrés empeora la fibromialgia. Aunque reducir el estrés y sus consecuencias puede ser algo más fácil de decir que de hacer.

Hay estudios recientes que muestran que un método combinado y multidisciplinario es la forma más segura para obtener un alivio notorio. Aunque no sea un remedio, muchos pacientes creen que hacer ciertos cambios en sus vidas puede reducir sus síntomas.

La oración se ha usado como una forma para la sanación tanto física como emocional desde siempre. Aún hoy en día, muchas personas la usan para que influya en su salud.

Son muy pocos los estudios o escritos en relación a este tema. Sin embargo, un estudio publicado en Croacia mostró que la devoción religiosa tiene una relación positiva con mejoras en la salud mental y física.

Parece ser que aquellos que han experimentado problemas de salud están más convencidos para intervenir en actividades religiosas.

La oración puede o no ayudar en el dolor físico, pero puede traer alegría y paz interior y ayudar a comprometerse más con el entorno y ayudar a aliviar el dolor de otras personas.

Aprender a adaptarse a nuevos retos y circunstancias puede hacer que cualquier persona necesite apoyo emocional. Junto con los diferentes tipos de tratamiento físicos de la fibromialgia, hay otras formas de tratamiento que tratan los aspectos mentales, emocionales y espirituales de las personas afectadas.

El asesoramiento profesional puede realizarse en forma individual o grupal, dependiendo de las circunstancias de cada afectado.

Terapia Individual para la Fibromialgia

La terapia individual se fundamenta en una asistencia personalizada, que es proporcionada por un profesional especializado, quien elaborará un plan de trabajo que puede durar desde unas pocas sesiones hasta un período prolongado, dependiendo de las necesidades. La terapia individual puede ser eficaz para ayudarle a manejar una gran variedad de problemas y para mejorar su calidad de vida.

Terapia de grupo de apoyo

La terapia de grupo consiste en la reunión de un grupo de personas con problemas similares,  dirigido por un  profesional de la salud o una persona capacitada, y realizado para el intercambio de experiencias y pensamientos que comportan un diálogo positivo para la resolución de problemas. El conductor es el encargado de mantener la dinámica y dirección del grupo en línea con las metas de la sesión.

La alimentación en la Fibromialgia

Cada enfermo de fibromialgia, según su grupo sanguíneo, necesita una dieta personalizada, para  la cual hay que tener mucha fuerza de voluntad ya que hay que seguirla fielmente; de lo contrario, el esfuerzo hecho  no servirá para nada y nuestro cuerpo pasará factura con más molestias y dolores.

Alimentos a eliminar:

Lácteos, azúcar, trigo, carnes rojas, café, tabaco.

Pueden ser sustituidos por:

Leches vegetales, almíbares, espelta, centeno, avena, pavo, pollos, pescado, infusiones.

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9 Comentarios
  1. abril 26, 2012
  2. octubre 28, 2012
    • octubre 28, 2012
    • octubre 28, 2012
  3. octubre 28, 2012
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