Alcanzar el bienestar personal pasa por establecer una serie de pautas con unos hábitos que garanticen un estilo de vida saludable.
Hábito suele entenderse como sinónimo de costumbre.
Un hábito es una acción repetida de forma constante o periódica por parte de una persona, ya sea consciente o inconscientemente, mediante pensamientos, palabras y hechos, hacer ejercicio, relajarnos en un momento de agobio, leer, sonreír, esto son ejemplos de hábitos “positivos”, pero también tenemos hábitos “negativos” a los que llamamos “vicios”, como fumar, emborracharse, ser irresponsable o irrespetuoso, etc.
Los hábitos nos definen como personas, la persona que eres actualmente es el resultado de tus hábitos cotidianos. Por ejemplo, si cuando vas a sitios habituales saludas de forma cordial a la gente y conocidos, si tratas de forma respetuosa a las personas y eres amable con seguridad eres una persona agradable, esto por supuesto asociado al hábito de ser siempre amable. La amabilidad, al igual que muchas otras actitudes positivas, más que una característica de personalidad es una decisión que toma una persona para definir su trato con los demás y que al repetirse continuamente se convierte en un “buen hábito”.
Los hábitos positivos pueden parecer algo aburridos, sin embargo, los beneficios a largo plazo son extraordinarios.
Por el contrario los vicios en principio pueden resultar muy atractivos, por lo cual es muy fácil adquirirlos cuando una persona se deja llevar por la satisfacción inmediata (por ejemplo al drogarse), pero a la larga, las consecuencias son nefastas para la vida de esa persona, arrastrándola hacia situaciones muy problemáticas y conflictivas.
Del mismo modo cómo se adquieren los hábitos y las costumbres, podemos cambiarlos o erradicarlos tantas veces como queramos, empleando el mismo mecanismo de pensamiento, palabra y acción que nos sirvió para crearlo, esto es la repetición constante de la acción que queremos realizar en sustitución del hábito que no queremos.
Es importante reconocer que somos responsables de cada uno de nuestros hábitos, ya que hemos sido nosotros quienes los creamos; tal vez no recordemos como, ni cuando, pero cada uno de ellos es fruto de nuestra voluntad.
… déjate de excusas, organízate y toma las riendas de tu vida.
Aquí tienes 5 consejos para organizarte mejor, ya sabes “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”.
1- Haz una lista de tareas, en orden de importancia. Y comprométete a acabar una hasta de empezar la siguiente.
2- Haz las tareas más desagradables primero.
3- Una tarea que nos resulte molesta debemos reducirla en pequeños pasos organizados.
4- No aplaces por más tiempo esa tarea que retrasas, comprométete a dedicarle un tiempo cada día.
5- Motívate. Piensa en lo bien que te sientes cuando has acabado las tareas.
Aplazar tareas es un hábito. Una vez empieces costará cambiar la dinámica.
Nuestros hábitos alimentarios son complejos. A veces, sólo queremos comer lo que nos gusta, o elegimos alimentos que nos apetecen aunque no sean del todo saludables.
Debemos educar nuestro paladar y apetito y optar por aquellos alimentos que nos convienen, alimentarán adecuadamente y cuidaran de nuestra salud.
Al mismo tiempo que alimentamos nuestro cuerpo queremos hacer de la comida una “experiencia placentera”.
Siempre estamos expuestos a agentes que perjudican nuestra salud como enfermedades, agentes contaminante y otros, por ello debemos coger “buenos hábitos” para cuidarnos.
- Dormir de 6 a 8 horas diarias para el cuerpo se regenerarse.
- Beber 2 litros de agua al día.
- Consumir una dieta rica en frutas y verduras.
- Evitar el azúcar blanco refinado, la fructosa y los hidratos de carbono refinados.
-Variar la dieta para conseguir el mayor número de vitaminas y minerales.
- Realizar ejercicio moderado según nuestras posibilidades.
Existen recursos y tratamientos que nos ayudan en la superación de problemas específicos como el estrés, la depresión, la hiperactividad, los problemas motores, la ansiedad, los trastornos de la alimentación; que nos ayudan a desarrollar tanto estrategias de afrontamiento como la superación de algunas de esas dificultades.
Es importante conocer que el hábito se vuelve costumbre, por esto es conveniente si queremos tener buenos hábitos rodearnos de personas que ya los tengan ya que si no podemos adoptar malos hábitos de otros, por imitación y no darnos cuenta hasta que nos hagan quedar mal como puede ser el caso de los malos tratos.
Estudios recientes sobre el comportamiento humano y la mente, los hábitos y costumbres son una forma de vida, una determinada forma de pensar, una manera de ver las cosas, una forma de hacer las cosas y por último, es una forma de educar.

Creo que define muy bien el concepto de hábito.
creo que todos deberíamos cuidar estos pues, no siempre son saludables. en concreto yo he experimentado los malos respecto a la higiene de la piel, tantos geles, cremas, jabones, que huelen estupendamente y sin embargo contienen productos abrasivos o contaminantes, acaban con la regeneración de la piel, agrediéndola y envejeciéndola.
Nunca es tarde para volver a empezar y siempre hay productos que aunque nos parezcan anticuados son naturales 100% que hidratan y nutren nuestra piel para mantenerla limpia y joven.Hay que recapacitar y cambiar nuestros “malos” hábitos.
Miyao