Filosofía oriental de la enfermedad

31 Enero, 2010 por Josep Dejar una respuesta »

¿Porqué el hombre enferma?

El mundo oriental tiene una visión muy filosófica de lo que acontece tanto al hombre como a su entorno. Casi siempre sus explicaciones son historias que hoy si no estamos en esa onda puede que nos cueste entender. Pero todo tiene una explicación y un sentido, basado en miles de años de observación y práctica.

El Tao, el Yin y el Yang son las premisas sobre las que se fundamenta todo este pensamiento oriental. Poder definir estos tres conceptos en pocas palabras es casi imposible ya que cada uno es una referencia sobre el que se basa el funcionamiento del ser.

El TAO, para seguir su filosofía hay que dejar pasar las cosas para que ocurran como han de ocurrir. La persona debe ignorar los dictados de la sociedad y solo ha de someterse a la pauta subyacente del Universo que es la pauta del pensamiento.

En cuanto al YIN y YANG, no son ni energías, si sustancias, ni elementos, es simplemente un criterio de clasificación y división de los fenómenos. Una versión que dan los orientales y a partir de la cual debemos empezar a indagar es la de que el YIN es lo que hay detrás de la montaña y el YANG delante de la misma.

De los 8 años al menos que puede durar una carrera de Medicina Tradicional China, 3 se dedican a la comprensión del YIN y el YANG, esto demuestra la complejidad de tales filosofías.

Unas distribuciones generales para tener noción del YIN y el YANG podrían ser:

YANG

Arriba, exterior, día, primavera, verano, ligero, luminoso…

YIN

Abajo, interior, noche, otoño, invierno, pasdo sombrío…

A simple vista parece fácil entender que son contraposiciones absolutas, pero no es tan fácil. Un ejemplo que puede ilustrar de forma más clara según nuestra visión occidental es que como se indica en la tabla anterior el día es YANG pero a medida que se acerca la noche es menos YANG y pasa a ser más YIN, hasta llegar el periodo nocturno que es plenamente YIN y al amanecer cucede lo contrario, a medida que crece el día la noche YIN pasa a ser YANG hasta su plenitud al mediodía.

Este ejemplo relativamente sencillo de entender pasa en todos los órdenes de la vida, o sea, nada en YIN o YANG completamente sino que estas dos formas se van complementando y una acaba siendo la otra por transformación. Con esta filosofía, los orientales interpretan todo lo que nos pasa a nosotros y al universo.

Así en nosotros hay unos órganos que por sus funciones son principalmente YIN y otros YANG pero con relación y comparación con otros órganos o vísceras, su función cambia.

No voy a entrar en demasiados detalles ya que la complejidad es extensa pero si quiero que seáis conscientes que estas interpretaciones que en la más remota antigüedad y desde los más recónditos lugares y regiones de la China rural, se transmiten por herencia de generación en generación al igual que se transmite la lengua o la historia.

Las correctas interpretaciones a través de la observación, palpación, costumbres, hacen que conozcan los trastornos que nos afectan y que por su forma de actuar lo primordial y lo que prima es la PREVENCION, así un médico de la época era más importante y reputado por las familias que mantenía sanas y no por saber curar adecuadamente una enfermedad, que de haber actuado adecuadamente no se hubiera producido.

Esta forma de pensar y actuar choca frontalmente con con la forma de actuar de occidente que actúa y trata cuando ya existe la enfermedad y ataca a esta sin preocuparse de su origen para evitar que esta pueda volver a reproducirse. El porqué siempre queda en suspenso y no se le da la suficiente importancia. Unos dolores de oídos, podrían venir si buscamos adecuadamente y a través de un complejo interrogatorio y una buena observación de las conductas del consultante, de un deficiente funcionamiento de los riñones y que ambos órganos estan ciertamente interrelacionados y así ocurriría con todas las partes de nuestro cuerpo. Podemos tratar la enfermedad cuando se produce, pero siempre buscar el origen y trabajar con la prevención.

Por nuestra forma de pensar y actuar estos nos parece  un tanto extraño, pero miles de años avalan y corroboran el buen funcionamiento de la filosofía oriental.

Hemos de ser conscientes que nuestro nivel de vida a cambiado y la enfermedades que antaño eran más livianas hoy son más complejas y difíciles, no cerremos las puertas a los adelantos modernos y aprovechemos sus beneficios pero sepamos mantener los beneficios de unas técnicas que en determinados momentos no necesitan de una química abrasiva para nuestro cuerpo.

Aprendamos a utilizar en cada momento lo que más nos conviene y nuestra vida mejorará en calidad y bienestar.

Seamos inteligentes para nuestro propio beneficio.

Desde nuestra perspectiva occidental nos cuesta entender ciertas costumbres de otras culturas y religiones, pero, realmente, tenemos derecho a imponer nuestro criterio sabiendo que tampoco es perfecto, más aún, la perfección o aceptación de cualquier costumbre por cruel o absurda que ésta nos parezca, está siempre relacionada a la condición del ser humano. Hoy que en política, economía o religión hay tantas diferencias aparentes, estas se agudizan mucho más por la interpretación y puesta en práctica por parte de un determinado lider en una determinada época.

Volviendo a las referencias orientales, el hombre se rige por los diferentes  ciclos del tiempo:

CICLO ANUAL, el movimiento natural de la energía es la germinación en primavera, el crecimiento en verano, la recoleccion en otoño y la conservación en invierno, el hombre debería adapatr su actividad a este movimiento.

CICLO MENSUAL, cuando la luna está llena, la salud es floreciente, la sangre abundante y las funciones biológicas estan en plena actividad, los músculos son fuertes y la piel firme, por el contrario cuando la luna es vieja ocurre al revés, la sangre es poco abundante, las funciones son deficientes, los músculos débiles y la piel flácida.

CICLO COTIDIANO, al amanecer el YANG se activa, a mediodía culmina por la noche se debilita y los poros de la piel se cierran. Muchas personas tienen la mente clara por la mañana temprano, estan tranquilos durante el día, notan molestias por la tarde y empeoran por la noche.

Los cambios de las emociones actúan en los movimientos de la energía. La cólera la hace subir, el miedo la baja. Cada factor emocional está relacionado con un órgano al que trastorna. Un exceso de cólera, perjudica al hígado. Hay relaciones que interactuan entre los diferentes factores emocionales. La tristeza frena la cólera y la alegría frena la tristeza. La relación entre las emociones y los órganos tiene una doble dirección. Los trastornos órganicos pueden provocar perturbaciones emocionales. La falta de energía en el corazón produce pena. La plenitud del corazón provoca euforia y risa sin fin.

Esto muestra que la medicina oriental busca más allá de la curación de la enfermedades el restablecimiento del equilibrio en el organismo en relación a nosotros y al conjunto del universo. esta filosofía oriental se fundamenta en la naturaleza, donde las actividades mentales, emocionales, fisiológicas o sociales son las expresiones de su principio vital.

JOSEP MASDEU BRUFAL

naturopatamasdeu@gmail.com

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1 comentario

  1. maribel dice:

    cuanto me alegro de haber encontrado esta página, me encanta lo que leo, es justo lo que estaba buscando.Llevo tiempo buscando mi equilibrio emocional, esto , seguro me ayudará, un beso para todos

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