Herpes, una molesta enfermedad vírica

El herpes lo causa un virus que suele afectar principalmente a la piel. Cuando el virus entra en nuestro cuerpo, este genera anticuerpos en la sangre,  para luchar contra él. Los anticuerpos continúan siendo producidos varias  semanas después de primer brote. El virus puede permanecer oculto en las células nerviosas y no desaparece del todo, causando enfermedades que combinan periodos de malestar con otros de inactivos.  Herpes labial

Tipos de herpes

Se conocen ocho tipos de virus que pueden afectar a las personas. Estos se representan con las letras VHH, que significan Virus Herpes Humano.

Hay dos tipos de herpes más comunes:

  • Tipo 1,  causa la mayoría de los herpes orales.
  • Tipo 2, causa más herpes genitales.

Pero tanto el tipo 1 como el tipo 2 pueden aparecer en el herpes genital,  el oral o ambos.

Otra variedad es el Herpes zoster causado por el virus de la varicela,  aunque hayamos sido vacunados en la infancia, persiste latente en la células nerviosas y aprovecha cualquier debilidad del sistema inmunitario para atacar. Este tipo de virus afecta a zonas principalmente del tronco y la cintura, el pecho, la espalda, y algunas veces puede afectar los nervios de la cara.

Es un problema de salud muy común, y se transmite por contacto directo del área infectada a través de una lesión en la piel, o de una  mucosa, principalmente la boca y los genitales. Nuestra piel en muchas zonas es muy gruesa para que el virus pueda penetrar.

Además de instalarse en las células, el virus penetra en las fibras nerviosas sensoriales y desde allí se desplaza por el cuerpo.

La prevención no es fácil en este tipo de enfermedades, ya que el contagio puede suceder sin que el transmisor note o tenga signos visibles.

La falta de defensas del sistema inmunológico, el estrés, cambios hormonales y las temperaturas extremas son factores que favorecen la aparición del herpes labial, otros desencadenantes de este herpes, son,

  • Una sobreexposición solar puede facilitar que aparezca, y, si ya lo tenemos puede expandirlo.
  • El frío también estimula el virus, conviene protegernos los labios si somos propensos a ello.
  • Las mujeres con bajas defensas pueden verse afectadas durante la menstruación.
  • También los cambios hormonales pueden causar el herpes labial.
  • La fiebre es una causa común del herpes labial, también relacionado con la falta de defensas.
  • La gripe o los resfriados bajan las defensas lo que también favorece su aparición.
  • La fatiga también relacionada a una bajada de defensas, y puede ser otra causa de la aparición del herpes labial.
  • El herpes labial provoca heridas en la boca que son difíciles de cicatrizar.

El virus genital, además de los propios genitales, puede infectar el ano, las nalgas, o la parte superior de los glúteos. En el herpes genital, el virus se cobija en el ganglio sacro, final de la médula espinal, y permanece allí siempre. Periódicamente, se reactiva causando síntomas recurrentes.

El primer brote se ubica en los ganglios nerviosos, en posteriores brotes se  liberan trizas del virus a través del nervio que los lleva al foco de la infección inicial.

Los primeros  síntomas de la infección suelen ser más severos porque el cuerpo aun no ha generado anticuerpos como resultado de la respuesta inmune.

Se puede transmitir aunque no notemos sus síntomas. Los síntomas pueden ser diferentes de una persona a otra, por eso, si creemos que lo podemos tener, debemos acudir al médico para que realice un cultivo y determine si hay infección.

Los síntomas más comunes, son:

  • Llagas, ardor, ampollas, o erupciones.
  • Picazón, hormigueo o dolor en la zona afectada.
  • Dolor de cabeza, fiebre, glándulas de los nódulos linfáticos inflamadas.
  • Dolor al orinar y flujo (vaginal o en el pene), en el herpes genital.
  • Enfermedades, una deficiente alimentación, estrés físico, rozaduras, traumas quirúrgicos y tratamientos con esteroides, pueden acelerar un brote de herpes.

Tratamiento natural para el Herpes.

La dieta debe contener L-lisina, un aminoácido que combate el virus. Lo encontramos en, aguacates, cítricos, yogurt griego, pescado, huevos, pollo, espárragos, brócoli, judías, espinacas, berros, quinoa, entre otros.

Hay alimentos que anulan la L-lisina, como el chocolates, grasas saturadas, comida basura, alimentos con azúcar, alimentos precocinados, alimentos con conservantes, por lo que conviene evitarlos.

Otro aminoácido, la arginina, que lo contienen los frutos secos, espárragos, lentejas y apio, tampoco se aconseja tomarlos mientras tengamos brotes de la enfermedad.

El ajo, cebolla, apio, papaya, melocotones ayudan a cicatrizar y evitar los herpes.

Hacer ejercicio  fortalece nuestro sistema inmune y facilita el aumento de defensas naturales para combatirlo.

Controlar el estrés nos  puede ayudar a eliminar este virus.

Algunas plantas también son útiles para combatirlo, como el Ginseng, la melisa, la menta y la manzanilla entre otras

También podemos tomar suplementos de Vitamina C, A, E, L-lisina en pastillas, magnesio etc., que nos debe recomendar un profesional de la salud.

JOSEP MASDEU BRUFAL

Naturópata

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