Autoestima: Tips para Cultivarla y Vivir Mejor

Todos alguna vez, en mayor o menor medida, nos hemos sentido agobiados, llenos de sentimientos de culpa, acomplejados…

Hemos de mentalizarnos y ser conscientes de que, salvo en casos extremos que sí necesitan la ayuda de un profesional de la salud que los guíe y oriente para encontrar el camino y salir del pozo, depende solo de nosotros, de nuestra actitud y forma de pensar el orientar positivamente el enfoque que damos a nuestra vida.

Por mucha ayuda que busquemos, si no estamos decididos a dar ese paso que siempre nos plantea dudas y nos seguimos preguntando cuándo, cómo, por qué, no lograremos nada. Solo nuestra voluntad más sincera y profunda en querer mejorar hará que avancemos. Este será el primer paso de nuestra nueva andadura.

Cultivemos nuestra autoestima

Tomar conciencia de los motivos que uno tuvo para entrar en cualquier conflicto interno, reaccionando y sobreponiéndose al mismo, es otro paso importantísimo, que si lo analizamos más profundamente, es otra versión de paso anterior.

¿Crees que es lógico no disfrutar la vida por situaciones que influyen en nuestra actitud mental ? Estas situaciones pueden ser externas, como cuando nos dejamos influir por otros o por situaciones que no controlamos, o internas, como cuando nos dejamos llevar por las emociones o estados de ánimos que nos anulan.

Aprender a cultivar nuestra Autoestima

Por eso se trata de aprovechar conscientemente cada minuto de la vida.

Inteligente no es el que más sabe de determinados temas, sino el que aprende a enfrentarse a la vida diaria, para lo bueno y para lo malo, y no deja de ser feliz. Inteligente es el que busca soluciones inteligentes ante las dificultades y, aunque hay muchas situaciones que no nos gustan, acepta el desafío y busca una salida.

En referencia al éxito y al fracaso personal, lo que realmente nos llena es la satisfacción de haberlo logrado con ganas y esfuerzo. Frente al fracaso, hemos de descubrir dónde fallamos y motivarnos para seguir adelante con firmeza.

Hay un proverbio oriental que dice más o menos así:

Si un  problema tiene solución, este no existe, pero si el problema no tiene solución, este tampoco existe, ya que no puede solucionarse”.

En el primer caso, no hemos de desesperarnos ni angustiarnos, ya que estas actitudes no solucionarán el problema, pero si buscamos alternativas y las visualizamos, el resultado veréis cómo será muy diferente.

En el segundo caso, que nos lleva a adoptar actitudes negativas, meditemos la realidad que se nos plantea y aceptemos que en ese caso concreto no podemos hacer nada. Cuando logremos hacernos la idea y nos acostumbremos a ella, más rápidamente volverá nuestra felicidad.

Cuando nos enfadamos con alguien y le reprochamos o lo hacemos culpable de una determinada situación que a nosotros nos molesta, debemos analizar el porqué de este enfado. Es así como llegamos a la conclusión de que este enojo se debe a que la persona en cuestión no ha hecho o no se ha comportado como “nosotros” queríamos; en realidad, esa persona actúa según su forma de ser, que no tiene por qué coincidir con nuestras ideas.

Cada uno es responsable de lo que piensa y dice: no debemos apoyarnos en causas externas para justificar nuestro proceder. Utilizamos las emociones conscientemente y nos convertimos en su esclavo. Somos nosotros los que creamos nuestros pensamientos y de ellos surgen nuestros sentimientos. Aprendamos a dirigir el sentir y el pensar acorde con nuestras creencias. No nos escondamos detrás de frases como “Es que no puedo”, “Mis emociones me traicionan”, etc. Esto solo son excusas para eludir afrontar la realidad; así, buscamos lástima o autocompadecernos a nosotros mismos.

Si elegimos lo negativo, esto no nos ayudará a solucionar el problema, sino al contrario: entraremos en una espiral sin fin. Por mucho tiempo que tengamos que padecer esta situación, podemos salir de ella con el debido propósito de querer hacerlo. No lo haremos de hoy para mañana, pero poco a poco iremos viendo que podemos hacerlo  y esta satisfacción de éxito  nos irá dando la fuerza necesaria para seguir adelante.

Autoestima y vida personal

Es muy importante vivir siempre en tiempo presente, porque es lo que realmente vivimos en primera persona; el pasado solo son recuerdos y en el fututo no sabemos que pasará.

Un poco de egoísmo personal en determinados momentos nos conviene. Por eso, es bueno sentirnos bien con nosotros mismos, amarnos y tener nuestro amor propio.

Si nosotros no nos valoramos, ¿cómo podemos dar a los demás? Y si no damos, tampoco podemos recibir.

En ningún caso es mejor odiarse a sí mismo que amarse. Solo la actitud mental hace que la conducta sea, en cada caso, opuesta a la elegida.

Aprender la lección de las equivocaciones y los errores no ha de servirnos ni para desvalorizarnos ni para despreciar nuestro Yo.

Aquí os dejo el artículo para que lo leáis y, como siempre, quedo a vuestra disposición para atender otros puntos de vista, discrepancias o aceptaciones. Tened en cuenta que casi todo en la vida es relativo, lo que quiere decir que puede tener otras interpretaciones. ¿Las debatimos?

JOSEP MASDEU BRUFAL

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8 Comentarios
  1. marzo 8, 2013
  2. marzo 8, 2013
  3. septiembre 3, 2013
  4. septiembre 4, 2013
  5. septiembre 11, 2013
  6. noviembre 21, 2015
  7. abril 12, 2016
    • abril 14, 2016

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