Consejos para seguir una Dieta equilibrada

Comer es una necesidad pero también es un placer. Nuestro cuerpo necesita nutrientes para crecer y trabajar correctamente, pero hay alimentos que cuando los comemos en exceso pueden producirnos trastornos.

El secreto de una buena dieta está en saber combinar bien los alimentos que comemos.Alimentación baja en calorías

Para comer sano y aprovechar mejor todos los nutrientes, grasas, proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales lo mejor es abogar por lo natural, eligiendo productos de temporada y de cercanía. El agua también es importante porque es el elemento más importante para la vida.

Casi siempre creemos que una dieta sana no debe contener ningún alimento de esos que consideramos prohibidos, pero la dieta la tenemos que disfrutar.

Seguir una dieta equilibrada no significa delimitar alimentos, sino, probar nuevas combinaciones que nos pueden llegar satisfacer tanto nuestro paladar como nuestro estado anímico.

Y esos cambios no siempre nos satisfacen a la primera, son cosas de paladar. No será muy difícil seguir una alimentación equilibrada.

Poco a poco debemos ir incorporando nuevos ingredientes, para que descubramos y nos acostumbremos  lentamente a esos nuevos sabores y texturas que nuestro paladar degusta.

Aprendamos los nutrientes que nos aportan cada alimento y cómo elegirlos para tener salud y buen sabor.

Si mezclamos alimentos que no combinan, se producen  fermentaciones y putrefacciones en nuestro sistema digestivo.  Provocándonos trastornos, no asimilando correctamente los nutrientes consumidos. Todo tipo de intoxicación acidifica nuestra sangre, satura nuestros órganos depuradores y nos vuelve propensos a la infinita lista de enfermedades posibles.

Dieta equilibrada en función de los alimentos

Las frutas y verduras son los alimentos que no deben faltar en cada comida, porque tienen pocas calorías y tienen muchos nutrientes como vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra.

Normalmente las verduras se combinan entre sí sin problema.

La fruta es mejor que la comemos con el estómago vacío antes de cualquier otro alimento.

Por la mañana es mejor comer frutas ácidas, porque desintoxican, o que sean jugosas, porque nos hidrataran.

Siempre hemos relacionado los glúcidos como algo malo por el aumento de peso, pero son importantes en la alimentación.

Nos proporcionan la energía necesaria para que funcione nuestro cuerpo. Las verduras, frutas, legumbres y los cereales y granos enteros son la mejor fuente de glúcidos que también nos aportan vitaminas y minerales esenciales, fibras y sustancias que  ayudan a mantener la salud.

Entre los alimentos ricos en fibra, están los alimentos integrales, que son mucho más sanos que los elaborados con harinas refinadas.

Otro elemento a tener en cuenta son las grasas, que tienen mala fama pero son necesarias para el cerebro, el corazón, el cabello, la piel y las uñas. Hay diferentes clases de grasas algunas más sanas que otras. Las más adecuadas son las de origen vegetal, como el aceite de oliva, el de semillas y frutos secos. Los pescados también tienen ácidos grasos buenos como el omega 3 y el omega 6.

Debemos controlar mucho las grasas saturadas que derivan principalmente de los alimentos de origen animal, como la carne y la leche y también debemos evitar las grasas trans que están en  productos procesados, como las margarinas, galletas y los fritos.

Consumir muchas grasas frena mucho la digestión y no deja que los carbohidratos sean absorbidos por nuestras células, dañando el páncreas y glándulas adrenales. También dificulta la circulación  sanguínea.

Las proteínas, son importantes porque, junto con los carbohidratos, nos dan energía y hacen crecer nuestras células, tejidos y órganos.

Los almidones, arroz, quinoa, pasta, pan, etc., sólo debemos combinarlos con vegetales.

Igual que las proteínas, carne, lácteos, quesos, frutos secos, semillas, legumbres, sólo las debemos combinar con vegetales.

Nunca tenemos que combinar almidones con proteínas.

También es importante la forma como cocinamos los alimentos.

El exceso de sal puede trastornarnos la presión arterial y comer mucho azúcar afecta la obesidad.

Lo mejor es una dieta sencilla, con recetas fáciles y naturales. Comamos porciones reducidas y disfrutemos del placer de comer. Cuidemos los sabores, los aromas y la textura de los alimentos.

No descuidemos el ejercicio y convirtámoslo en una rutina sana.

Los alimentos podemos dividirlos en dos grupos, según afectan la temperatura del tubo digestivo.

  • Los alimentos que enfrían y facilitan la digestión son los que  comemos crudos
  • Los que calientan son los que deben cocinarse.

Los alimentos más aconsejables son los que vienen de cultivos biológicos, crudos o recién cocidos.

Tenemos que sustituir los productos industrializados por alimentos naturales integrales.

Evitamos las comidas muy frías, muy calientes, muy saladas, muy  especiadas o muy cocidas y los fritos.

La alimentación debe ser variada, pero en una misma comida es aconsejable NO mezclar muchos alimentos diferentes.

Es recomendable sustituir la leche animal por leches vegetales, esto solo, solucionaría muchos problemas de salud y otra opción sería acabar las comidas principales con una manzana o piña.

JOSEP MASDEU BRUFAL

Naturópata

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